Camino Portugués


Desde Oporto y en varias salidas completamos las etapas hasta Santiago. En estos tramos nos hicimos otra idea de Portugal, pues los pueblos estaban mas cuidados de lo que creíamos. Visitamos lugares como, Vilarimho, Barcelós que al ser el Puente de la Constitución, próximo a la Navidad, estaba todo adornado con luces. De día vimos los gallos que la hacen famosa. Estuvimos en Ponte de Limia, Rubianes y Valensa do Minho, donde algunas nos escapamos de compras.Recuerdo la Semana Santa que nos pilló por estas tierras y las cruces que encontrábamos en el camino, con una especie de estolas moradas, que nos hacían recordar el tiempo que estábamos viviendo. También recuerdo un pequeño pueblo en el que comimos y donde algunos compraron bacalao y jabón. Por cierto ese jabón todavía algunos lo guardan para las ocasiones.Por fin llegamos a España a través del puente que cruza el Miño y contemplando al fondo Tuy, que quien nos lo iba a decir, viendo las procesiones de Semana Santa, salimos en la Tele. Después otros pueblos como Caldas de Reis, Porriño, con todo su granito, Redondela, Arcade, donde dormimos, Pontevedra, con su Virgen Peregrina, Padrón, con la casa museo de Rosalía de Castro, Iria Flavia, con visita al cementerio donde está la tumba de Cela y pasito a pasito llegamos a Santiago.La llegada a Santiago, era por otro lado de la ciudad, novedad para nosotros. Por cierto, en este viaje fué donde debutó BUS-LOBO, con el que continuamos hoy. "Los Tinos", son nuestros amigos que nos llevan a todos lados y con los que estamos encantados. No olvidamos a Jaime, que nos acompañó en muchos viajes. Ahora conocemos a Alejandro, también chaval estupendo.